Existen diversas habilidades, conocimientos y herramientas que no se adquieren en un aula o por método; entre ellas, la inteligencia emocional destaca por su reciente incorporación en los hábitos favorables que se buscan en una persona.

Aunque el término de inteligencia emocional (IE) se acuñó a inicios del siglo XX, el responsable de su popularización fue el escritor Daniel Goleman quien en 1995 colocó el concepto por todo el orbe con su obra titulada La inteligencia emocional.

Seguramente muchos de ustedes han oído, visto o leído el concepto, y es probable que forme parte de las competencias de cada uno de nosotros y estén vinculadas a ella. En campos de la actividad humana, como el laboral, político o deportivo, a menudo escuchamos hablar de esta característica para definir a personas que se sobrepusieron a adversidades, se esfuerzan por transformar sus entornos y son resistentes a los fracasos.

¿Ustedes conocen a alguien así?

Si la respuesta es afirmativa, existen un conjunto de elementos que todos reconocemos en una persona con inteligencia emocional. Gestionar nuestras emociones positivamente es el núcleo central de la IE.

  1. Las personas que tienen una elevada IE, se muestran optimistas al cambio y saben incorporarse a cambios de manera natural y positiva.
  2. Buscan recompensas a largo plazo. Esto ocurre porque son capaces de fijarse objetivos de manera paulatina con intenciones concretas.
  3. Saben reconocer sus propias emociones. Conocen a ciencia cierta cuáles son sus emociones especificas en determinadas situaciones y ello los habilita para entender a las otras personas y actuar en consecuencia.
  4. Se sienten motivados. Lo cual es un aliciente para salir adelante en sus proyectos, ideas y relaciones interpersonales.

Como ven, la inteligencia emocional es un conjunto de habilidades, acciones y pensamientos orientados a sacar lo mejor de nosotros, en aras de cumplir nuestros objetivos de toda índole.

Sin lugar a duda, este concepto revolucionario seguirá dando de qué hablar en un contexto que nos demanda adaptabilidad y que nos reta constantemente.

MO

Fuente: Redacción

CategoryUncategorized