Campañas políticas: Las nuevas herramientas.

Campañas políticas: Las nuevas herramientas.

Las campañas políticas constantemente están integrando elementos novedosos para cumplir con su objetivo: construir un ganador. Sin embargo, el panorama político mundial y la convergencia de diversas disciplinas para hacer campañas políticas más eficientes, ha diversificado de manera exponencial los cimientos en que se apoya cada campaña y cada candidato.

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Política y comunicación van de la mano, ambas desenvolviéndose en un mundo cambiante donde todo está interconectado. A los retos de la política –desafección, volatilidad, polarización, populismos y multipartidismo- se añade el de una comunicación sujeta a rápidos cambios y condicionada por innovaciones tecnológicas que obligan a una actualización permanente. También es importante destacar que la comunicación política ha sumado dos factores importantes a las campañas de manera más o menos reciente. Por un lado, el uso de ciencias exactas que permitan dar un carácter de cientificidad y racionalidad, y por otro, el de recuperar prácticas propagandísticas que en alguna otra época fueron muy eficaces.

El Desgaste de las redes sociales

Las redes sociales han sufrido un desgaste mayúsculo en los últimos años, no son ya la panacea electoral que se creyó que serían por mucho tiempo. El uso de bots, fake news, campañas de desprestigio y escándalos de manipulación de información hechos a través de estas plataformas, han puesto en entredicho su credibilidad y confiabilidad. Lo cierto es que cada vez menos personas confían en lo que se dice en las redes sociales durante las campañas electorales. Por otra parte, son muchos los candados implementados por las mismas empresas para limitar su uso político. Los partidos afrontan el gran reto de convertir los likes en votos bajo un panorama en que se confía poco en los políticos y poco en las redes.

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Uso de Big Data

La tendencia actual es la del microtargeting, llegar a especificar mensajes a los niveles más personales, adentrándonos en la esfera individual del votante. Se trata de poder formular mensajes que vayan a las necesidades y expectativas de cada elector. Para poder lograrlo, es necesario apoyarse en la construcción e interpretación de patrones de comportamiento digital que permitan hacer una lectura específica de las necesidades, intereses y practicas del electorado, para de esta manera ser “quirúrgicos” al momento de plantear campañas. El reto del uso de Big Data es el entendimiento de dicha información y cómo traducirla en campañas políticas eficaces. Aún nos cuesta trabajo aceptar que, digitalmente, somos números, estadísticas, algoritmos y patrones.

Neuropolítica

La inclinación por un candidato o partido depende no solo de la valoración de factores históricos, políticos, socioeconómicos y culturales, sino también de mecanismos cerebrales de toma de decisiones. La investigación neuropolítica toma prestados métodos de la neurociencia cognitiva para analizar la toma de decisiones políticas. Las actitudes políticas​ e ideológicas, la evaluación, precepción de los candidatos entre muchos otros factores.

Comprender cómo actúa el cerebro de los seres humanos en su condición de ciudadanos, electores o activistas frente a los estímulos de la comunicación política, permite conocerlo mejor, saber: ¿Cómo funciona? ¿Cómo articula sus imágenes? ¿Con qué valores? ¿Con qué sentimientos? ¿Cómo se canalizan sus decisiones? Aunque muchas de estas prácticas no son nuevas, puesto que llevan tiempo siendo parte del neuromarketing, al relacionarlas con la política han surgido diversos cuestionamientos de si es ético utilizarlas. Podríamos decir que estamos frente una herramienta específicamente científica para conceptualización de campañas políticas y electorales.

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La neopropaganda

Al igual que la propaganda tradicional, es una forma de transmisión de información que tiene como objetivo influir en la actitud de una comunidad, presentando solamente un lado o aspecto de un argumento. De modo opuesto al suministro de información libre e imparcial, la propaganda, en su sentido más básico, presenta información parcial o sesgada para influir en una audiencia. Con frecuencia presenta hechos de manera selectiva y omite otros para sustentar una conclusión, usa mensajes controlados para producir una respuesta emocional y no racional. En algún momento se pensó que la propaganda tradicional había perdido su carácter hegemónico con la aparición de los medios alternativos y las redes sociales. Sin embargo, hoy podemos encontrar campañas y políticos que transitan bajo este fórmula de comunicación política dentro de las redes sociales y los medios alternativos.

Debemos tener claro que estas nuevas herramientas sustituirán a la única actividad que compromete un voto a favor: el contacto directo con los electores. Pero sí facilitan el mensaje directo, lo que puede generar que el elector se sienta identificado y genere un compromiso que se convierta en voto.

¿Puedes identificar qué políticos o campañas ya están haciendo uso de alguna de estas nuevas herramientas?

Por: Ana Cecilia Vázquez

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